Érase una vez… mi primera traducción (¡pagada!)

Hace un par de semanas comenté en Twitter y Facebook que había conseguido mi primer trabajo de traducción, y como hubiera hecho yo de ser al revés, varias amigas y conocidas del máster me preguntaron cómo lo había conseguido. Esta es la versión extendida de «suelo tener suerte» unida a «siembra lo que puedas, que algo tendrá que salir». He aquí la historia de mi primera traducción pagada.

La primera semana de febrero a las mil de la madrugada, me llegó un correo pidiendo ayuda con una transcripción al inglés a través de una de las listas de distribución para traductores en que estoy. Tras pensar en bucle durante 10 minutos «no estoy capacitada… pero parece que le hace falta ayuda y podría dársela… pero no estoy capacitada… pero…», decidí optar por la sinceridad: decirle que era novata pero que estaba disponible y que ella decidiera. Me envió el archivo y a las 6 de la mañana le envié de vuelta la transcripción, lo que me ganó agradecimientos, mi primer cobro en el gremio, un par de colaboraciones en transcripciones más y, lo más importante de todo, una oferta para una traducción.

El tema era (y es) confidencial, así que os ahorro los detalles. Era un documental de hora y media sobre… eh, eso, que era confidencial. Tras las primeras 10 horas de traducción a muerte me llamó mi hermano para vete tú a saber qué y se demostró que yo para trabajar en la CIA no sirvo:

-Ah, ¿y qué estás traduciendo?

-Pues no te lo puedo contar que es confidencial. -lapso de 2 o 3 frases…- y entonces pasa XXXXX y XXXXX en XXXX y…

Y claro, mi hermano se echó a reír mientras yo hacía un tremendo facepalm por mi metedura de pata. Después de eso aprendí a limitarme a darle a todo el mundo la brasa con lo que podía contar que es lo que os cuento a vosotros:

¿Y qué tal tu primera traducción?

Pues bien, a pesar del momento «igual debería meterme a domadora de circo que yo para traducir no valgo» y de pasar por la primera fase de traducción:

Si me gustan mucho los animales… seguro que los leones se me dan mejor que esta frase…

Conseguí sobreponerme y empezar a traducir… y entonces pasé del tirón las fases 2, 3, 4, 5 y 6. Varias veces. Y volví a la 1 cada nuevo día que me puse a traducir. Hasta que aproximadamente 20 horas de traducción y corrección después, entregué el archivo.

Dificultades:

  • Sin duda la más grande: yo misma. Podemos ser los mayores saboteadores de nuestro trabajo, al menos a mí, me puede el miedo a errar. «Oh, Dios, si pongo “Hasta luego” en vez de “Adiós” como traducción de este “Bye”… ¡seguro que me alejo demasiado del original y no me contratan nunca más!». Traduconsejo para quien lo necesite y para mí misma: relájate, traduce y ya corregirás después si no te quedaste convencida. ¡Confía en ti misma/o!
  • ¿Por qué este señor habla TAN rápido? Si bien no tenía la transcripción como apoyo, la terminología utilizada sinceramente no era difícil, lo más difícil era un personaje al que tuve que bajar a la mitad de velocidad en varias ocasiones por no entender lo que decía. No era el acento. No era la terminología. Era él comiéndose letras por hablar rápido. Traduconsejo: Bendito VLC, como bien dijo Rafa en su blog usar las herramientas adecuadas te puede ahorrar un montón de quebraderos de cabeza, y si no llega a ser por esta función del VLC hubiera necesitado a otro profesional para transcribir el trabajo antes de traducirlo, con la consiguiente pérdida de confianza en mí misma y en mi nivel de inglés.
  • Saber parar. Como bien decía @Defriki hace unos días: «100 palabritas más y lo dejo»… y en mi caso esto suele traducirse a «si sólo son las 4 de la mañana… una horita más y lo dejo». Mal, Herminia, mal. Traduconsejo: ¿no te entiendes a ti misma, no sabes si estás escribiendo en español comprensible y es la tercera vez que escuchas esa frase? ¿Tienes tiempo hasta la fecha de entrega? Nada de «5 minutitos más». Descansa, sal a la calle, tontea en Facebook, queda con alguien, vete al gimnasio, duerme… y ya volverás más tarde.

Reflexiones:

Ya sabéis que yo podría pasarme hablando eternamente si me dejáis, así que voy a ir concluyendo.

¿Cómo fue mi primera traducción? ¡Genial! Me hizo sentir un poco más fuerte, un poco más lista y que quizá haya salida laboral para mí en el mundo de la traducción. ¡Puede que incluso en la traducción audiovisual como me gustaría!

¿Qué les diría a quienes aún no hicieron su primera traducción (pagada)? Toda traducción cuenta. Si trabajas en serio cuando traduces para clases, cuando traduces por gusto, cuando traduces para fansubs,… ya no eres novata. No lo eres, ya sé que no te lo crees, yo tampoco me lo creía. Y entonces traduje por primera vez cobrando. Y la segunda. Todo ese esfuerzo anterior ha servido para algo. ¡Ha servido para mucho! La única manera de aprender es confundiéndote… y por supuesto que aún me quedan muchas meteduras de pata por delante, pero tengo un montón en mi mochila, y tú también.

¿Qué es lo más positivo de esta experiencia? Muchas cosas:

  • Tener a una profesional detrás que revisara mi trabajo. Por supuesto que algún día tendré que quitarme los ruedines y mis traducciones no pasarán por otra persona antes de llegar al cliente final, pero por ahora tener ahí a alguien revisando me quita un gran peso de encima.
  • Que la persona que me encargó la traducción confiara en mí y además me reforzara: «Te lo confirmo, he mirado una parte de la traducción y no hace falta que te metas a domadora de circo, vales para esto» al menos a mí me ha dado la vida. Gracias, Marta, por darme mi primera oportunidad y por todas las veces desde entonces que me has animado a seguir y me has reforzado positivamente :).
  • La posibilidad de ver mis propios errores: trabajar a través de una persona que te corrige, además de tener la parte positiva de no meter la pata con respecto al cliente, sirve para revisar tu traducción una vez corregida y aprender y  reaprender.

¿Qué he aprendido?

A quitarme un poco el miedo a repetir. Sólo un poco.

Hace unos días ayudé en mi segunda traducción y nada más escuchar el video volví a entrar en fase 1… y ya cuando empezaron a aparecer términos médicos y ciencias de por medio… ¡que yo soy filóloga árabe! ¡Aahhhh!

… y vuelta a empezar, sólo que con un poco más de bagaje en mi mochila.

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18 Responses to Érase una vez… mi primera traducción (¡pagada!)

  1. inesita84 says:

    ¡Enhorabuena por el trabajo y por esta magnífica entrada!

    Me ha encantado. ¿Por qué? Porque he revivido mi primera traducción pagada, mis miedos, mis estados, mi falta de confianza, mi sensación de que “no soy tan tonta, sí puedo”… en fin, todo.
    Como bien dices, podemos ser nuestro peor obstáculo y a veces atribuimos “super poderes” a los demás cuando en realidad, han pasado por lo mismo (o algo parecido). Muchas veces nos exigimos ser máquinas y no nos damos cuenta de que “simplemente” somos humanos.

    Ahora, a seguir 🙂

    Un saludo

    Inés

    • Herminia says:

      ¡Muchas gracias!

      Yo me he dado cuenta de que pasa siempre, no sólo en traducción. “Yo no puedo hacer eso, es muy difícil”… y luego en realidad sí que puedes 😛

      Gracias por leer y comentar 🙂

  2. ¡Enhorabuena, Herminia!
    Seguro que ha sido una experiencia emocionante, yo también lo viví así cuando recibí mi primer proyecto como traductora audiovisual profesional 🙂 Ya verás como llegan más 🙂

    ¡Suerte!

    Nadia

    • Herminia says:

      ¡Gracias! Yo espero que lleguen más 😛 soy optimista, tenía miedo de que Marta no me volviera a llamar después de la primera transcripción pero lo hizo y soy más feliz que un regaliz xD al menos este mes.

      ¡Gracias por leer y comentar!
      H.

  3. Marc Lleonart says:

    ¡Buenas! Soy un proyecto de traductor y por el momento me da algo de miedo el momento de lanzarme al mundo laboral… ¿cuando te llegó el trabajo de esta traducción estabas dada de alta como autónoma o algo así?

    • Herminia says:

      Hola, Marc:

      Pues no, no estoy dada de alta porque la realidad es que no he trabajado suficiente aún como para que me salga rentable estarlo, así que por ahora estoy “en negro”. Cuando tenga más de una persona pasándome trabajos me daré de alta. Lo que sí puedes hacer es dos cosas:
      1) Si trabajas con una empresa, puedes proponerles (me suena que se llama) un contrato de colaboración, puedes hacer tantos como quieras y hasta que no te paguen 3000E al año cada empresa es legal.
      2) Darte de alta del Registro de Actividades Económicas (se llama algo así, soy fatal para los nombres) pero no darte de alta como autónomo. Esto se hace cuando como es mi caso no llegas aún siquiera al sueldo mínimo interprofesional pero quieres facturar, porque una vez dado de alta en él puedes facturar aún sin estar dado de alta.

      Que no te de miedo a lanzarte, y si te da… búscate alguien que te revise la traducción por un precio asequible, sólo tienes que empezar 😉

      Gracias por leer y comentar,

      Herminia

      • Marc Lleonart says:

        ¡Gracias Herminia! De momento tengo tiempo para mentalizarme, que solo estoy en segundo de carrera… pero lo que me echa más para atrás son los temas legales y burocráticos u.u

        • Herminia says:

          Sí, tienes tiempo aún, lo que yo como novata te recomiendo es que si puedes busques hacer voluntariados de traducción (si tienes tiempo libre suficiente) o fansub (ahora es cuando todo el gremio se me echa encima xD pero yo soy exfansubber y tampoco me fue tan mal…)

          Para las partes burocráticas ya tendrás tiempo, asustan un montón, porque es un montón de cosas que aprender, pero normalmente se buscan maneras de explicártelo en los últimos años (o en el máster en mi caso).

          Mucho ánimo con los 2 años que te quedan por delante (que a mi entender son los más duros de cualquier carrera ;P)

          ¡Ánimo!

  4. Ana Vega says:

    Saludos. Vi tu blog en twitter y me animé a leerte, y di con esta entrada, la cual es buenísima. Me imagino el sentimiento de satisfacción tremenda que tuviste cuando entregaste el trabajo y recibiste el pago. Felicitaciones.
    Yo todavía soy estudiante de octavo semestre (o cuarto año) en una universidad en México, y acá la situación no es tan favorable porque prácticamente la sociedad desconoce la actividad del traductor (aunque me guste mucho traducir y aprender), pero leer experiencias como la tuya es lo que me mantiene determinada a terminar la carrera.

    Seguiré al pendiente de tus entradas. ¡Que tengas un excelente inicio de semana!

    • Herminia says:

      Muchas gracias, Ana. La verdad es que sí que es muy satisfactorio, más aún cuando ahora ya puedo decir que voy por mi quinta traducción (¡y todas audiovisuales!). No desesperes, tal cual están las cosas en España a día de hoy yo no descarto buscar trabajo en el extranjero como traductora, así que ya ves. Aquí lo que sí hay es traductores muy movidos, todo el mundo tiene un blog, se hacen quedadas, nos juntamos para ir a cursos y seminarios, hay listas de correo, y esto ayuda mucho, tanto a conseguir trabajo como a no desesperar mientras lo esperas.

      Muchas gracias por leerme, muchísimo ánimo con la parte de la carrera que te queda y buen inicio de semana para ti también 🙂

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  8. Oana says:

    ¡Qué graciosa! Estoy pasando el rato con tus artículos mientras estoy esperando mi turno en la Hacienda para darme de alta por primera vez como intérprete. Vamos, que me siento muy identificado con todo lo que has contado y me han ayudado mucho tus consejos a la hora de rellenar el impreso. Se me hace más amena la espera y uno se llena de coraje al ver que no es la única novata en el gremio. ¡Gracias, compañera por contárnos tus experiencias! Un saludo.

  9. Saúl G. says:

    Hola Herminia,

    ¡Me encanta tu blog y la forma en que escribes! Me preguntaba si podrías dar algunos consejos para los que queremos comenzar en esto de las traducciones y/o revisiones, no tanto en como hacerlas si no en como conseguir los trabajos, ¿recomiendas alguna agencia o página confiable? Y también cuánto es recomendable cobrar como novato, las formas de pago, etc. ¡Vaya que realmente soy nuevo en esto!
    Aquí seguimos y saludos desde el caluroso norte de México!

    • Herminia says:

      Buenos días, Saúl:

      Perdona la tardanza, he tenido un pico de trabajo y no me ha dado ni para respirar. Consejos sobre tarifas no te puedo dar, principalmente porque dependiendo de cada país una tarifa se considera aceptable o no. Lo que sí te puedo decir es que conseguir el primer trabajo es mucho más fácil si estás disponible cuando el resto del mundo no lo estás (por ejemplo en periodo vacacional) y si estás disponible para ayudar cuando alguien pide ayuda. Causar buena impresión a los compañeros ayuda, sé amable, trata a la gente con respeto, pregunta las dudas que tengas sin agobiar y trata de aprender de tus errores. Si haces eso, a la gente de tu alrededor le suele quedar un buen sabor de boca y quizá en su siguiente sobrecarga de trabajo se acuerden de ti. También ayuda mucho conocer gente de otros países (por ejemplo, en Twitter yo tengo gente de otros países hispanohablantes o no, así que si me piden una traducción a español de México yo no la voy a hacer, pero la mandaré a mis mexicanos de Twitter sin pensarlo).

      Gracias por leer y comentar 🙂

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