13 cosas que me ha enseñado 2013

2013 se acaba, y, con él, todas las páginas se lían a hacer listas. Y como todos sabéis, yo soy una fashion victim.

Este es mi mayor hobby. Pero cambiando los zapatos por idiomas.

1. Todo llega

Cuando no tienes trabajo de traducción y estás empezando da la sensación de que las cosas nunca mejorarán, pero eso no es cierto para nada: llega. Todo llega. Está en tu mano estar preparado y darlo todo para que tu primera colaboración no sea la última. Lo han dicho muchos otros, yo lo repito: prepárate para estar ahí cuando nadie más pueda, tu primera oportunidad vendrá cuando no haya nadie disponible o cuando llames a la puerta adecuada. De verdad.

2. Traduce como si todo fuera «tu Guerra de las Galaxias»

Ya lo dijo Pablo en su blog, y tiene toda la razón: cada proyecto importa, cada proyecto se merece toda tu atención, y los resultados cuando te esfuerzas se notan. El minuto de video que te lleva una hora traducir, te enseñará más que el que te lleva 5 minutos, y bien es cierto, es muy cierto, que cuando traduces tu vigésimo texto sobre la misma temática, con prisas, con ganas de ganar más dinero, con ganas de pasar al siguiente archivo… la calidad y el buen hacer pasan a un segundo plano, y eso es un error. Y uno gordo, pero no pasa nada («no pasa nada») porque…

 3. Todos nos equivocamos

Ya lo dijo Pablo, y tenía razón, no importa lo avisado que estés ni la experiencia que tengas: te vas a equivocar. Nadie se libra, lo importante es aprender de esos errores y no repetirlos en la medida de lo posible. Si tienes suerte podrás aprender de los de los demás pero… oh, espera…

4. Aprende de los demás

Prácticamente todos los traductores que tienen blogs tienen entradas sobre los errores que han cometido durante sus primeros años de trabajo y nunca sobran… pero no van a evitar que cometas errores, solo evitarán que cometas ESOS errores, por eso hay que asumir que…

5. El feedback es tu amigo

Las críticas, tanto de compañeros como de contratadores, son un mal trago, eso es innegable, pero además de un mal trago son otra cosa: importantes. Puede que estés de acuerdo o no con la crítica, pero un poco de humildad y de autoevaluación nunca viene mal, y a veces, esa persona que viene desde fuera y te dice «sé que este texto lo has escrito tú porque tiene un gerundio mal utilizado» o «me ha dicho el corrector que tengas cuidado con las tildes» está haciéndote el favor de tu vida. Puede que ese fallo que hoy te señalan, mañana te hubiera arruinado un trabajo, autoevalúate y aprende pero…

6. No te obsesiones

Ni con tus errores, ni con no tener tantas traducciones como querrías, ni con el número de horas que hace que no te contacta tu PM, ni con el número de semanas que hace que no te llega una nueva traducción (pagada). Este es uno de mis grandes defectos: la autoflagelación por cada mínimo error. Aprende a respirar hondo, a tranquilizarte, a coger la crítica que te han hecho o el error que has cometido y a aceptarlo, asumirlo y pedir ayuda para corregirlo de ser necesario. Es duro, requiere años de práctica, pero merece la pena. A veces…

7. Corregir a otros te enseña tus propios vicios

¿Qué tal escribes? ¿Bien? ¿Seguro? Pues te diré que yo regulín. Y mira que siempre he considerado que en comparación con mucha otra gente, sobre todo de mi clase del instituto, escribía bien, pero… Hace ya un par de meses que me di cuenta de que tiendo a usar el gerundio mal («sonrió, besándola y dándole un sorbo a su café» requiere un mínimo de DOS bocas para tanta simultaneidad) pero es que ayer o antes de ayer me di cuenta de que uso leísmos innecesarios y eso sin contar los «si no» y los «sino», y todo gracias a que alguien me pidió que le echara un ojo a un texto. No os propongo que vayáis por ahí corrigiendo a todo el mundo, ni mucho menos, pero un curso de corrección no le hace mal a nadie, y saber que tienes que tener cuidado con qué corriges te hace dudar absolutamente de todo, incluyendo tu forma de escribir. Aun así, otra cosa que ayuda a no obsesionarse es saber que…

8. Somos una profesión de excesos

Vivimos en una montaña rusa de proyectos: de repente te pasas 3 semanas mirando al aire, de repente no tienes un fin de semana libre en 3 meses. De repente te entran 3 proyectos en dos días y tienes que terminar rechazando alguno… y de repente te cancelan el que elegiste y te quedas con los pies colgando.

Agárrate, que vienen curvas.

Cuando tenemos mucho trabajo nos quejamos, cuando tenemos poco trabajo nos quejamos… pero es la vida que hemos elegido, y no es fácil, hay que seguir trabajándosela diariamente, pero si quisiéramos estabilidad no seríamos autónomos, ¿no? De modo que toca armarse de paciencia y aprender que…

9. El marketing (también) es tu amigo

Y a los que no tenemos formación en el tema, nos da un poco de urticaria y bastante miedo, pero la verdad es que te enseña un montón de cosas. El (buen) curso más básico de marketing te enseña la importancia de las palabras que utilizas, la importancia de los canales en que las utilizas, la importancia de a quién las diriges, de cómo las diriges, de cuándo las diriges. El marketing te enseña un montón de cosas muy importantes para un autónomo. Y, si tienes suerte, quizá tengas la oportunidad de aprender marketing gratis traduciendo cursos del tema (a cambio de dinero). Pero por muy bueno que seas en este tema, por muy buenas ideas que tengas…

10. Roma no se construyó en un día

A veces me planteo que, si hubiera nacido en la actualidad, me habrían diagnosticado TDAH: salto de tareas con demasiada asiduidad y cuando me asalta la inspiración me dejo llevar, porque dormir y ser constante está sobrevalorado.

“¡Claro que estoy viendo una serie, pero puedo hacer más cosas a la vez! Como leer este libro. Y enviar mensajes. Y pintarme las uñas. Y comer.”

Esto me lleva a embarcarme en proyectos variados con relativa facilidad y a llevar a cabo labores de marketing de dudosa utilidad… ¿Y por qué dudo de su utilidad? Porque no les he dado tiempo ni los he intentado suficientes veces. Nadie espera que al dar su segunda tarjeta le salga trabajo, o que al enviar su tercer currículum las empresas se peleen por él, así que con las tareas creativas de marketing pasa exactamente lo mismo: requieren tiempo, práctica y ensayo y error. Nadie hizo el mejor tumbet mallorquín sin haber frito un huevo, ni habló un urdu perfecto sin pasarse siglos estudiándolo y tener todas las herramientas para aprenderlo. De modo que lo mejor que puedes hacer mientras tanto es…

11. Relacionate

Soy un animal social por naturaleza y cuando empiezo a hablar parece que me han dado cuerda, pero aunque no sea tu caso, relacionarte con otros traductores y no solo con traductores te ayudará a tener trabajo antes, a conseguir más proyectos y a aprender un montón de cosas que no sabías. Nunca se sabe quién se va a acordar de ti cuando la necesidad de ayuda o de un traductor apriete. Y nunca se sabe cuándo tu afición por los barcos de guerra de la primera mitad del siglo XVII puede salvarle el culo a un compañero. Porque no todo es conseguir trabajo, ser buena persona es bonito. Y además te da puntos de karma o algo.

Sí, sonrío sin motivo, soy ESE tipo de persona. Odiadme.

Lo que pasa, es que a veces este punto hace que se te olvide que…

12. Ser popular no importa

A veces, con tantos ponentes diciéndote constantemente que debes ser visible en las redes sociales, que debes tener un blog, que debes hacer contactos, que debes… lo que sea, parece que es más importante que todos los demás traductores te conozcan y tener 1000 contactos en Twitter, que saber traducir bien. No lo es. Cuántas visitas tenga esta entrada, cuántas personas te reconozcan en un evento de traductores, cuántos comentarios haya en tu blog o cuántos #tradufamosos te sigan en Twitter, son nimiedades sin importancia. Nada de eso te hace mejor (ni peor) traductor. Hay muchos grandes traductores en cada ramo que son prácticamente anónimos, que solo conocen otros traductores de su misma rama o ni siquiera eso. Muchos grandes traductores (y no hablo solo de figuras mitológicas mundialmente famosas, si no también de gente que apenas lleva 5 años en el sector pero se ha labrado un futuro y está partiendo la pana) no tienen tiempo de poner al día el blog o usan Twitter sobre todo para ponerse al día sobre qué comentan el resto de compañeros. Hay grandes traductores con menos de 200 seguidores, que no tienen Twitter, que no tienen blog, que no tienen página web, que si los nombras, nadie sabrá quiénes son. Y no pasa nada. Ser conocido entre traductores no significa tener más trabajo, ser más experimentado o siquiera ser bueno. Y se nos olvida demasiado a menudo.

Por último, y, dado que esta entrada se ha convertido en la lista que debería imprimir y ponerme al lado de la mesa de trabajo para cuando empiece a desaprender de nuevo todo esto, es importante recordar que…

13. La lucha solo acaba de empezar

Cuando de repente te pasas 2 meses sin poder salir de casa porque no deja de entrarte trabajo, empiezas a emocionarte: «Si sigo a este ritmo…»  y la frase termina de mil maneras diferentes: «me iré de viaje», «me mudaré», «le regalaré a X Y»… pero la realidad es que, tan rápido como ha venido, la tormenta de proyectos puede cesar. En mi caso esto ha pasado dos veces, yo llegué a este mundillo en febrero de este año y desde entonces he trabajado 4 meses y medio a destajo como traductora audiovisual y me he pasado 5 mirando por la ventana. ¿Y cuál es la sensación que se te queda por cada uno de los días de esos 5 meses? «No arranco. Apenas tengo proyectos. Llevo un montón de tiempo sin trabajar. Quizá no debería tratar de meter cabeza en traducción, podría volver a mi rama anterior…». Despierta, lamerse las heridas un rato no es malo, pero no puedes olvidar que es necesario que la vida te ponga los pies en el suelo de vez en cuando. Los cuentos de hadas no son más que eso, cuentos. El traductor que salió de la carrera y ganó 6000€ al mes todos los meses desde el día en que se licenció y nunca aceptó un encargo de menos de 0,06€ es un mito. Llevas un año en esto, ¿qué esperabas? Todo requiere un proceso y, antes de correr, tienes que empezar a caminar.

Así que, caminemos.

Me despido del año y de esta lista regalándoos un abrazo, una palmadita en la espalda, una sonrisa y un par de tiritas para las ampollas. El camino está aún por andar, y cansa, y cuesta, y a veces deprime… y otras veces, te regala unas vistas impresionantes, un tiempo maravilloso y mucha gente interesante con la que compartirlo. Y eso es lo más importante, lo que no hay que olvidar en horas bajas: que todas las horas de maldecir las piedras que te han hecho tropezar son las que te llevarán a lo más alto de la montaña a la que te diriges.

“¿Cómo? ¿¡Hasta ahí arriba!?”

 

Feliz navidad,

feliz camino

y feliz salida y entrada de año.

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22 Responses to 13 cosas que me ha enseñado 2013

  1. inescampillo says:

    ¡Vaya entrada interestante y útil, Herminia!

    Me ha encantado y quizá sea porque me siento muy identificada. Conforme la iba leyendo, iba pensando «le voy a comentar este punto», hasta que la lista se ha convertido en la tuya :S Es decir, que soy incapaz de quedarme con un punto u otro, todos son taaaaaaaaan acertados…

    Felicidades por la entrada y enhorabuena por ser capaz, en menos de un año, de aprender todas estas cosas; no todo el mundo lo hace 🙂

    Mucho ánimo y espero verte en 2014. ¡Feliz Navidad!

    Inés

    • Herminia says:

      Gracias, Inés :D. La verdad es que lo he compartido porque ha sido un año en que he crecido muchísimo profesionalmente, quizá encontrar 14 cosas para 2014 no sea tan fácil para nada.

      ¡Feliz navidad!

  2. Me ha encantado la entrada, Herminia. Yo también llevo muy poco tiempo en este mundo y leer entradas así me anima muchísimo. La realidad es que a la mayoría de los traductores nos ocurre todo lo que has descrito, pero nos lo guardamos para nosotros (o para quien nos soporta en casa…).

    Suscribo todo, por tanto, en especial el punto de «TODO LLEGA». Y así es. Hay quien avanza a pasos agigantados (o eso intenta hacer ver…), otros vamos más despacito, pero lo importante es avanzar sin caerse, estar seguros de que lo que hacemos lo hacemos bien. Aunque al principio tardemos 4 veces más en terminar un encargo que lo que tardaría un traductor experimentado, lo importante estar contentos con lo que entregamos, mimar y dar cariño a cada uno de nuestros trabajos. Así, sin duda, el resultado será bueno. Sí, nuestro gran enemigo «el tiempo» jugará en nuestra contra, pero nuestro amigo «el sueño» nos suele ayudar a vencerlo. 😉

    Felicidades por la genial entrada, y te deseo mucho éxito en el 2014.

    ¡Feliz Navidad!

    Alexandra

    • Herminia says:

      Yo diría más, Alexandra: no es no caerse. Mi frase favorita es “no importa caer, lo estúpido sería no levantarse” ;).

      Igualmente, nos vemos en 2014 compartiendo un montón de quejas por exceso de trabajo ;).

      ¡Feliz Navidad!

  3. Marta Peiro says:

    Muchas gracias por esta entrada, me ha gustado mucho 🙂 Es muy útil y, sobre todo, muy positiva. Me ha animado bastante, estoy en este punto de mirar por la ventana pero, como bien dices, todo llega 🙂

    ¡Feliz Navidad!

    Marta

    • Herminia says:

      Gracias, Marta :).

      Yo también estoy mirando por la ventana, pero ya llegará ;).

      ¡Feliz Navidad!

  4. Muy buena entrada, Herminia. Enhorabuena. 🙂 ¡A ver si en el 2014 tenemos la oportunidad de conocernos!

  5. Me encanta lo que has escrito. Aprendemos del alumnado… Besos y feliz Navidad!!

  6. Gracias por esta lista, Herminia.

    Me siento totalmente identificada porque mi situación es parecida. Podría aplicar todos y cada uno de los puntos que has indicado a mi caso particular. Es increíble la cantidad de cosas que se pueden aprender en un año y lo mucho que se puede crecer profesionalmente.

    Mi conclusión más clara de este año es somos absolutamente dueños de nuestro porvenir y que está en nuestra mano llegar a donde queramos. Puede resultar más fácil o más difícil, vale, pero desde luego si no nos esforzamos nosotros mismos, nadie va a hacerlo por nosotros.

    Solo pasando a la acción y siendo perseverantes se consiguen las cosas. Como tú muy bien dijiste “Roma no se construyó en un día”, “la lucha solo acaba de empezar” y “todo llega”.

    Feliz salida y entrada de año y que tengas un próspero y feliz 2014.

    Un abrazo,

    Lourdes

    • Herminia says:

      Gracias a ti por comentar. Ya te lo he dicho por Twitter, pero me ha encantado tu comentario.

      ¡Feliz Navidad!

  7. Teresa says:

    Hola, Herminia! Me sumo a los comentarios positivos sobre la entrada y otra más que está mirando por la ventana después de un noviembre movidito.
    ¡Te deseo mucha suerte para 2014!
    Tere

    • Herminia says:

      Gracias :). Yo llevo un par de meses ya de mirar por la ventana, pero he decidido que hasta el 10 de enero paso de desquiciarme al respecto xD.
      Disfruta de las navidades y de la familia y de un rato de mirar por la ventana ;).

      ¡Felices fiestas, Tere!

  8. vic says:

    Que gusto leer tus entradas!
    Y esta es la que mas me ha gustado de todas,sobre todo porque demuestra lo que has crecido este año!
    Buen trabajo

  9. Hermi: no solo has crecido enormemente en el ámbito laboral, lo que me alegra muchísimo, sino que tengo una admiración especial por vos, porque este medio necesita de gente como vos: vivaz y sincera.

    Esta es una entrada superpersonal pero a la vez, una entrada en la que varios podemos reflejarnos. ¡Felicitaciones!

    Salú y felices fiestas para vos y los tuyos. Abrazote desde La Pampa argentina y sus miles de grados de calor. :p

    • Herminia says:

      ¡Hola, amor!

      Muchas gracias, Flor, cuando empecé la entrada no sabía que iba a salir así, pero me alegro de haberla escrito. Y muchas gracias por todos los piropos :).

      ¡Feliz año!

  10. He saltado hasta aquí desde tu tuit con la foto de la biblioteca de Nueva York. Me ha encantado leerte, Herminia.

    Gracias por molestarte en recopilar tantas experiencias, interpretarlas con un montón de sentido común, y, sobre todo, por compartir.

    Saludos muy cordiales, y feliz entrada en el Nuevo Año.

    • Herminia says:

      Buenos días, Arturo:

      Muchas gracias a ti por leer, me alegra mucho que te haya gustado lo que escribo y que fuera lo encantada que me dejó la biblioteca de NY lo que te trajera hasta aquí.

      Feliz año nuevo :),

      Herminia

  11. ¡Hola, Herminia!

    No quería despedirme este año sin dejarte un comentario. Tu entrada me parece sumamente interesante porque creo que le puede servir a mucha gente que está empezando. Al relacionarnos con gente que ya tiene muchos años o es más “visible”, nos comparamos y parece que no nos va tan bien. Pero es que en realidad las cosas llegan poco a poco a base de esfuerzo. Y así es como debe de ser. Jamás pensé que lograría lo que he logrado este año, pero es porque llevo ya más de 6 al pie del cañón con baches y logros. Cuando pasen 6 años, vuelve a leer esta misma entrada y ya verás el cambio. Pero hay que tener paciencia. 😉

    ¡Feliz 2014!

    Pablo

    • Herminia says:

      ¡Buenos días, Pablo!

      Muchas gracias por pasarte por aquí a comentar :). Efectivamente, la parte “mala” de relacionarnos con gente como tú (si es que puede haber algo malo en relacionarnos con alguien como tú) es que piensas “pero si este chico es de mi edad o incluso más joven y mira dónde está él y dónde estoy yo”, y claro, cuando lo piensas con más calma es cuando te das cuenta de que a ti te ha costado años y que a pesar de no darnos cuenta, mirando datos objetivos a los demás tampoco nos ha ido tan mal.

      Muchas gracias por andar siempre leyendo y comentándome, eres un encanto.

      Un besazo y feliz 2014.

      Herminia

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